Yo también bendigo a los carteros:
Ginkgopolis.
Ayer, miércoles y último día del mes, Ginkgopolis entró por la puerta de casa.

Y un reglamento colorido, con un buen número de dibujos y explicaciones sencillas, fácil de entender y bien maquetado. Aunque en el tema del reglamento es donde está el único “pero” que le veo (por el momento). Y me explico: editor canadiense para un juego “made in Germany” con un reglamento sólo en yanki; ni francés, ni alemán... ni siquiera castellano del medievo.
Luego, algunos se preguntan porque no venden más juegos, porque los mercados están tan limitados...
Ahora sólo me falta probarlo; ver, si de verdad, cumple casi todas las bondades que prometía.
Y me encantaría que viera mesa a menudo.
No había visto tu blog, hoy lo he descubierto de rebote.
ResponderEliminarAcabo de reseñar Ginkgopolis. No tardes en estrenarlo. Está muy, pero que muy bien.
Saludos
Bueno, y... ¿cumplió las expectativas? A mi me entró también por los ojos pero no lo compré, y luego algunas cosas que leí me quitaron ese hype inicial, que no las ganas de probarlo e incluso pensar en tenerlo en un futuro... pero, lamentablemente, aún no lo he catado :(
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